El problema de los sistemas cerrados
La mayoría de los centros de salud terminan con dos o tres sistemas que no conversan: uno para la agenda, otro para la ficha, otro para facturar. Y entre ellos, planillas y personas copiando datos.
El costo no aparece en ningún indicador, pero está: horas de personal clínico y administrativo dedicadas a tareas que no son atender pacientes, y decisiones tomadas con información incompleta porque juntarla toma demasiado.
Qué construimos
Agenda
Con las reglas reales del centro: box, profesional, duración por prestación, sobrecupos y confirmación automática.
Ficha clínica digital
Estructurada por especialidad, con historial completo y sin depender de que alguien encuentre un papel.
Pabellón
Programación, insumos, tiempos reales y coordinación entre equipos.
Recetas y órdenes
Emisión digital, con la información del paciente ya cargada.
Facturación
Conectada con las prestaciones efectivamente realizadas, no con lo que alguien recuerda registrar.
Teleconsulta
Integrada a la misma ficha, no como una herramienta aparte.
En una clínica multicentro, la plataforma a medida redujo los tiempos de agendamiento en un 45% y eliminó la pérdida de fichas clínicas.
Cliente de IA Node · sector salud
Los datos de pacientes no tienen por qué salir de la clínica
Cuando la normativa interna o el tipo de información lo exige, instalamos el cómputo dentro de las instalaciones del cliente. Los datos no viajan a una nube de terceros: se procesan en un servidor que está físicamente en la clínica.
La Ley 21.719 de protección de datos personales empieza a regir el 1 de diciembre de 2026 y trata los datos de salud como sensibles. Tener el control físico de dónde viven esos datos deja de ser una preferencia técnica y pasa a ser una decisión de cumplimiento.
IA de apoyo, no de reemplazo
Donde la inteligencia artificial aporta en salud es en el trabajo administrativo que rodea al acto clínico: preparar la información antes de la consulta, ordenar antecedentes dispersos, detectar inconsistencias en la facturación, responder las consultas frecuentes de pacientes.
El apoyo diagnóstico por imágenes existe y lo desarrollamos, pero siempre como una segunda opinión que el profesional revisa. Nunca como una decisión automática.