Dónde se va el tiempo en una operación de transporte
La información existe: el GPS sabe dónde estuvo cada vehículo, la planilla tiene las rutas planificadas, el conductor reporta lo que pasó. El problema es que esas tres cosas viven separadas y alguien tiene que juntarlas para saber qué ocurrió realmente.
Cuando esa consolidación toma días, las decisiones se toman sobre información vieja. Y las desviaciones —un consumo fuera de rango, una ruta que siempre se atrasa, un vehículo que va a fallar— se detectan cuando ya costaron dinero.
Qué construimos
Optimización de rutas
Con las restricciones reales: ventanas horarias, capacidad, tipo de carga y condiciones del camino.
Control de consumo
Cruce automático entre kilómetros recorridos, carga transportada y combustible cargado.
Seguimiento de entregas
Estado real de cada despacho, sin llamar a preguntar.
Mantenimiento predictivo
Anticipar la falla en vez de reaccionar a ella, con los datos de uso de cada vehículo.
Integración con el TMS
Se conecta con el sistema que ya usan. No hay que reemplazarlo.
Reportes que se arman solos
Sin que nadie consolide planillas los lunes por la mañana.
Con 280 vehículos activos y un modelo predictivo de rutas integrado al TMS existente: 38% menos de consumo de combustible, entregas a tiempo de 81% a 97%, y retorno positivo en la semana 14.
Cliente de IA Node · transporte de carga
No hay que cambiar todo de una vez
El error más caro en logística es reemplazar el sistema completo. La operación no se puede detener y una migración total obliga a que todo funcione desde el primer día.
Trabajamos por módulos, conectados a lo que ya existe. El primero queda funcionando entre 4 y 8 semanas y se puede medir su efecto antes de decidir el siguiente.